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Calzado de montaña: botas flexibles, semirígidas y rígidas, y su importancia en nuestra seguridad

La importancia de la elección adecuada del calzado según la actividad.

Calzado rígido o semirígido, fundamental en estas situa. Foto: Barrabes
Calzado rígido o semirígido, fundamental en estas situa. Foto: Barrabes

El calzado para aire libre y montaña es tan variado como las actividades que se desarrollan en el medio natural, y como las condiciones que nos encontraremos según la estación del año.

Desde un corto paseo senderista por buen terreno llano un día seco de verano, hasta la ascensión por una ruta técnica de una cima de más de 8.000m, son innumerables las situaciones que nos podemos encontrar.

Y cada una de estas situaciones necesitará de un calzado adecuado.

Esto no quiere decir que necesitemos un par de botas o zapatillas diferente para cada día. La mayoría son polivalentes, y se adaptan a diferentes situaciones; lo importante es conocer los límites de estas situaciones para nuestro calzado.

Porque ese límite es el mismo que el de nuestra seguridad; si lo traspasamos, estaremos poniéndonos en riesgo. Por poner un caso extremo: si intentamos escalar un corredor con botas de trekking y crampones, probablemente acabemos teniendo un grave accidente. El calzado de montaña no solo nos ayuda a que las cosas sean más fáciles: es crucial para nuestra seguridad en un medio hostil.

En general, y quitando lo más específico (como pies de gato, calzado de barrancos, zapatillas de competición, etc), si dividimos las actividades posibles en senderismo, montañismo y alpinismo, en la mayoría de los casos, para quien practique todas ellas, con un par diferente para cada una de las 3 será suficiente en la mayoría de las ocasiones. Habrá otras que no: no empleará la misma bota rígida un alpinista para escalar hielo en Gredos que para ascender un ochomil, y habrá quien tenga una bota de trekking cercana a las de montañismo para actividades más serias y de montaña, y unas zapatillas de trekking para caminatas en pista o senda fácil que además sirven para uso urbano y viajes.

Requisitos que debe cumplir el calzado de montaña. La trampa de la comodidad

El calzado técnico de montaña tiene que cumplir 3 condiciones fundamentales:

  • Prestaciones
  • Protección
  • Seguridad

Lo usamos porque sin él no podríamos realizar la mayoría de actividades, porque necesitamos protegernos en el medio natural, y porque determinadas actividades, sin el calzado adecuado, se convierten en muy peligrosas.

Pero hay una 4ª condición no menos importante: la comodidad.

La comodidad es muy importante no sólo porque nos permitirá disfrutar de la actividad, sino porque una bota o zapatilla que nos haga daño, o incluso rozaduras y ampollas, no nos permitirá pisar y apoyar correctamente, con lo que aumenta nuestra inseguridad, y nos penalizará técnicamente, aumentando las posibilidades de accidente.

Es decir: si el calzado nos produce incomodidad, nuestra seguridad disminuye y nuestra técnica se resiente.

Pero ¡CUIDADO CON LA TRAMPA DE LA COMODIDAD!

No debemos confundir la comodidad que emana de la elección de un producto bien construido y que sea adecuado para nuestro pie, con la comodidad en general.

Todos vamos más cómodos con zapatillas que con botas, o con botas flexibles que con botas rígidas, pero cada situación requiere de un tipo de calzado.

La comodidad es importante una vez elegido el tipo de calzado: si debo llevar bota rígida, buscaré el modelo que, con las prestaciones requeridas, más cómodo me haga sentir, pero no arriesgaré llevando zapatillas porque me resulte más cómodo, y porque pesen menos.

Y además, hoy en día, el calzado semirígido y rígido no tiene absolutamente nada que ver con el que existía. Aligerado, comodísimo...esto también es importante: no debemos pensar que es un calzado incómodo y que nos tiene que hacer daño. No es así: tiene que sentarnos como un guante; su mayor incomodidad, hoy en día, proviene de sus prestaciones, de lo que es (se anda peor, nos sujeta más, pesa algo más, etc). Si una bota rígida nos hace daño continuamente, no es para nosotros.

Hagamos la elección que hagamos, nuestra seguridad tiene que ser siempre el factor más importante que motive nuestra elección.

Trekking en Islandia. Foto: Hilo Moreno
Trekking en Islandia. Foto: Hilo Moreno

Tipos de calzado de montaña, según seguridad y prestaciones

No vamos a extendernos en las características de cada grupo. Son muchas, y a veces puede ser complicada la elección, a pesar de tener claro el tipo de calzado. Por ello, os recomendamos leer los artículos en los que tratamos a fondo cada uno de los grupos:

Cómo elegir tu calzado de senderismo y trekking
Cómo elegir tus botas de montañismo y alpinismo

En este artículo solo diferenciamos los grupos por cuestiones de seguridad, que tiene que ver básicamente con la rigidez de su suela, su índice de flexión. Dentro de cada grupo, habrá diferentes tipos (por ejemplo, en alpinismo, desde una bota ligera hasta una triple de expedición), pero eso lo tratamos en los artículos arriba enlazados.

En general hay 3 grandes tipos:

  • Botas y zapatillas flexibles. Para senderismo, trekking fácil y media montaña.
  • Botas semirígidas. Para montañismo.
  • Botas rígidas. Para alpinismo
Técnicamente, las botas se clasifican en 4 categorías, de menor a mayor rigidez (B0, B1, B2, B3), siendo B2 la referida a botas semirígidas, y B3 la referida a botas rígidas.

1. Botas y zapatillas flexibles

Son para senderismo, paseos por terreno medianamente fácil, media montaña. Puesto que su principal función es andar, flexan bastante.

Para terreno más o menos plano y marcado. Pista y senda de montaña, algo fuera de ella, trekkings fáciles, firme no especialmente irregular, riesgo bajo. Igual nos sirven para un paseo alrededor de nuestra ciudad que para alcanzar la cola de caballo en Ordesa, o subir montañas sin dificultad y firme más o menos asequible, por poner algún ejemplo.

Situaciones en las que no necesitamos prestaciones excesivamente técnicas, pero tenemos que andar mucho, por lo que la flexibilidad es importante.

Hay algunos modelos que están más cercanos a las botas semirígidas, y que se desenvuelven bien en terrenos más complejos de montaña, sin llegar a ser muy técnicas. Lo explicamos en el artículo a fondo.

En este tipo de calzado la sujeción y la protección -aun siendo mayor que en el calzado para calle y otros deportes- no son tan necesarias como en el que se usa en zonas más técnicas.

Las suelas son adecuadas tanto para proteger de irregularidades como para darnos el agarre necesario en el terreno, sea seco o húmedo.

Como explicamos en el artículo arriba enlazado, aquí cabe la elección entre botas y zapatillas de trekking. Si el terreno puede ser algo accidentado, con bajadas algo fuertes, o si vamos cargados y necesitamos estabilidad, las botas son la elección. Y las botas de media caña, el mejor compromiso entre ambas.

Bota de trekking para mujer Mammut Ducan Mid Gtx W
Bota de trekking para mujer Mammut Ducan Mid Gtx W

2. Botas semirígidas

Aquí empieza la trampa de la comodidad.

Cuanto más se complique el terreno, más necesitaremos el apoyo del calzado. Y, entre otras cosas, esto se consigue aumentando la rigidez de la suela. Lo cual hace que, aunque nos vayan a la perfección, sea más incómodo caminar y llevar puestas este tipo de botas. Y que haya quien apure el momento de usarlas, incluso deseche su uso, en momentos en los que sería muy conveniente emplearlas.

Como decimos, su suela semirígida flexa, aunque bastante menos que una bota o zapatilla de senderismo o trekking. Guardan un equilibrio entre algo de flexión que aún permite un buen caminar, y la suficiente rigidez necesaria en zonas complejas: escalada en aristas, pedreras, tramos de nieve, etc. También ayudan a mantener el equilibro, especialmente cuando se carga mucho peso.

Podríamos definirlas como las botas oficiales de tremiles fuera de invierno.

Internarnos por estos terrenos con calzado de senderismo nos pone en riesgo de accidente, como cada año nos indican, por ejemplo, los datos de rescates y accidentes que realiza Montaña Segura en los tresmiles del Pirineo aragonés.

(Cuando hablamos de rigidez, hablamos de la suela: la parte superior de todas las botas de montañismo y alpinismo son verdaderas corazas, nos protegen de golpes, patadas, caída de piedras, etc.)

Bestard Advance Pro, botas semirígidas para montañismo
Bestard Advance Pro, botas semirígidas para montañismo

Botas rígidas

Entramos en el mundo del alpinismo: escalada en hielo, ascensiones técnicas verticales, corredores, invernales, etc.

La suela es totalmente rígida, no flexa absolutamente nada, y para que se pueda andar con ella, tiene una buena curvatura y un tobillo con sistemas de flex frontal. Los modelos modernos son increíblemente cómodos para andar, dentro de sus limitaciones, si lo comparamos con las botas de no hace tantos años.

Intentar la mayoría de actividades técnicas alpinas con un calzado no rígido es un riesgo muy alto que no deberíamos asumir.

Garmont Icon Plus Gtx, Botas rígidas ligeras para alpinismo
Garmont Icon Plus Gtx, Botas rígidas ligeras para alpinismo

Cómo saber si una bota es flexible, semirígida o rígida

Como regla general, podríamos decir qué:

  • Una bota flexible no lleva enganche para crampones ni en talonera ni en puntera
  • Una bota semirígida lleva enganche para fijación de crampones solo en talonera (fijación semiautomática)
  • Una bota rígida lleva enganche para fijación de crampones en talonera y puntera (fijación automática)

El riesgo del uso de crampones con botas no adecuadas

Con los crampones hay un problema: puesto que hay sistemas de sujeción que permiten atarlos a prácticamente cualquier calzado, hay quien considera que puede llevar cualquier bota en situaciones en las que haga falta crampones.

Así, bastantes personas utilizan, en nuestra opinión erróneamente, botas de trekking/senderismo flexibles con crampones de correas para terrenos con cierta verticalidad (como tresmiles en verano, etc), pero hay que dejar claro que no es lo recomendable. No solo porque no son botas adecuadas para la mayoría de esos terrenos, sino porque muchas de ellas descubren después, en el peor de los momentos, que los crampones pueden tener a soltarse durante su uso.

El hecho de que unos crampones de correas puedan atarse en cualquier bota no quiere decir que cualquier bota sea segura para ser usada en montañismo y con crampones.

Las botas flexibles dan muchos problemas en terreno pronunciado y que tiende a la vertical, ya que la barra central de los crampones no tiene la flexibilidad necesaria para botas tan poco rígidas, y en consecuencia, al flexar y encogerse la bota de forma más acusada que el crampón, este puede soltarse.

Bota rígida para alpinismo. Es fácil imaginar qué ocurriría con uan bota blanda. Foto: Dani Vega
Bota rígida para alpinismo. Es fácil imaginar qué ocurriría con uan bota blanda. Foto: Dani Vega

En el momento en el que el terreno se empina, nuestro consejo, por seguridad, es usar siempre bota rígida o semirrígida, según la necesidad.

¿Y el calzado para carreras por montaña?

No es extraño ver en lugares complejos de alta montaña a personas con calzado para carreras por montaña.

Si alguien duda sobre si puede o no llevarlo, la respuesta es sencilla: no puede. Es causa de bastantes problemas. Hay quien, muy experimentado, con una forma física, una experiencia, y una técnica muy sólida, no duda, y lo emplea. Tanto la suela como ciertas características se lo permiten, gracias a sus capacidades. Pero ni siquiera estas personas lo hacen en todos los lugares en los que gente menos preparada lo hace, por imitación de los pros.

Repetimos: la seguridad es lo primero. No debemos primar otras cuestiones, sobre todo si no somos totalmente conscientes de los riesgos que podemos correr. Esas decisiones las puede tomar gente muy experimentada, y con un nivel muy superior a la media.

Pinchando aquí podéis acceder a toda la gama de calzado en Barrabes

Tienda web: www.barrabes.com
Tiendas Barrabes: Barcelona, Benasque, Jaca, Madrid O'Donnell, Madrid Ribera de Curtidores, Zaragoza.

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Comentarios

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1 comentario

1. ekualo - 08 Sep 2020, 15:27
Buenas, En octubre tengo pensado subir al Aneto, y me gustaria obtener consejo sobre qué tipo de calzado es el apropiado, pues actualmente llevo para hacer mis trekking i montañas de 2000-3000 metros en primavero, verano i otoño, pero creo que no son las adecuadas para la ascencion al Aneto Gracias,

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